Basta con un mercado del sábado por la mañana en Caen para entender qué hace a Normandía tan singular en la mesa: el yodo de los puestos, el perfume de la mantequilla que se funde y esa presencia obstinada de…
Basta con un mercado del sábado por la mañana en Caen para entender qué hace a Normandía tan singular en la mesa: el yodo de los puestos, el perfume de la mantequilla que se funde y esa presencia obstinada de…